“Hay personas que odian a los extranjeros en Japón”

 

Hinchas del Urawa aún lamentan que se haya permitido difundir el mensaje: “Solo japoneses”

Solo japoneses

Las secuelas por el condenable incidente que ensució la imagen del equipo de fútbol Urawa Red Diamonds hace casi un mes aún no se apagan.

Shunji Usui ha sido durante casi veinte años una presencia habitual en el estadio del Urawa. Las cosas han cambiado, sin embargo, desde que durante un partido jugado el 8 de marzo un grupo de forofos desplegara una pancarta que decía “Solo japoneses”, y que motivó una sanción inédita en el fútbol nipón para el anfitrión: disputar un encuentro de la J-League a estadio vacío.

El equipo japonés perdió no solo más de 100 millones de yenes (982.000 dólares) en boletos no vendidos, sino también prestigio. Además, más de diez facciones de barristas fueron disueltas, entre ellas la que colocó el controvertido mensaje.

Urawa volvió a jugar en casa tras el castigo, pero las banderas y tambores fueron prohibidos. El club solo autorizó una pancarta, sostenida por un club de fans oficial, que rechazaba la discriminación.

“Hay personas que odian a los extranjeros en Japón, y hay gente que odia a los extranjeros en este estadio”, le dice Usui, un profesor de 53 años, a Reuters.

El hombre reconoce que con su silencio cómplice los hinchas de los Reds permitieron a los xenófobos manifestarse. “Es bastante justo que ahora tengamos que pagar por esto”, admite.

Sin embargo, para que el incidente no continúe afectando la imagen del club, muchos simpatizantes y jugadores han expresado públicamente su rechazo al mensaje ultranacionalista.

Más de 5.000 hinchas firmaron la semana pasada una declaración que condena la discriminación, mientras que el jugador Tomoaki Makino también la criticó a través de Twitter.

Por su parte, el presidente del club, Keizo Fuchita, aún lamenta no haber retirado con prontitud la ofensiva pancarta.

Otro hincha del club, Yoshiro Tanaka, le dice a Reuters que el hecho de que quienes desplegaron el mensaje en el estadio hayan creído que iban a quedar impunes “muestra cómo la gente aquí no entiende lo que significa la discriminación racial”.

Como Usui y Fuchita, Tanaka lamenta que el Urawa, sus directivos e hinchada hayan permitido que el nocivo mensaje se difundiera. Sin embargo, subraya que esos malos elementos no son representativos del club.

Tanaka tiene una hija de dos años con la que acude al estadio. “Tenemos que crear un lugar inclusivo para todos, así mi hija y yo podremos volver (al estadio) por muchos años”, concluye. (ipcdigital)



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