Japón debe mejorar las condiciones laborales de los extranjeros, dice experta

Trabajadores brasileños en Japón

Para que la población aumente, aceptar más inmigrantes es “inevitable”

Trabajadores brasileños en Japón
Trabajadores brasileños en Japón

El gobierno de Japón no va a poder cumplir con su objetivo de tener una población de 100 millones de personas en 2065 sin los inmigrantes, afirma Eriko Suzuki, profesora de la Universidad Kokushikan de Tokio especializada en temas laborales y de inmigración.

En declaraciones a Japan Times, Suzuki aclara que aceptar a más trabajadores extranjeros no debe considerarse tan solo como una manera de cubrir la escasez de mano de obra. El tema es más complejo.

La experta espera que las discusiones sobre la aceptación de inmigrantes contribuyan a cambiar las malas condiciones de trabajo de los extranjeros que actualmente trabajan y residen en Japón.

“Dada la gravedad de la situación con el declive de la población, está claro que la aceptación de los inmigrantes es inevitable. Pero para hacer eso, tendríamos que eliminar los problemas en el actual sistema de inmigración”, subraya.

Los problemas podrían continuar si el país no aborda el tema, añade.

“Muchos extranjeros están trabajando en este país como inmigrantes de facto”.

El programa de capacitación de extranjeros es un buen ejemplo de los problemas que enfrentan los trabajadores foráneos, dice.

El programa se inició en 1993 como una “contribución internacional” para transferir habilidades y conocimientos a los trabajadores de los países en desarrollo. ¿Cómo? Permitiéndoles trabajar en empresas japonesas (en sectores como agricultura, construcción, etc.) hasta por tres años.

Para Suzuki, la “contribución internacional” es solo una fachada para utilizar a practicantes por bajos salarios.

Además, debido a que los extranjeros retornan en pocos años a sus países, sus empleadores no se preocupan por mejorar sus condiciones de trabajo.

Japón debería ampliar el ámbito de aplicación de las visas para aceptar más trabajadores extranjeros como inmigrantes y ofrecerles opciones para que permanezcan más tiempo en el país, invitando a sus familias, apunta Suzuki.

De acuerdo con la experta, Japón debe eliminar tres barreras:

La barrera sistémica, que impide que los inmigrantes reciban los mismos servicios sociales que los japoneses.

La barrera “sentimental”, en otras palabras los prejuicios contra los extranjeros expresados en los discursos de odio.

La barrera del idioma, que debe ser enfrentada para mejorar la vida de las familias inmigrantes.

Se deben tomar medidas pronto –opina la experta– antes de que la brecha económica entre Japón y los países de origen de los inmigrantes se achique, haciendo más difícil atraerlos al país.

“La población de este país con el tiempo aumentará si pudiéramos hacer que estas personas quieran quedarse por un largo tiempo”.

Sin embargo, destaca:

“El Japón de hoy seguro no es tan económicamente atractivo como antes, pero muchos extranjeros que viven aquí elogian la seguridad de este país, diciendo que las mujeres pueden caminar por la noche. También elogian la amabilidad de los japoneses”. (International Press)

Publicidad

LECTOR

Deja tu comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*


*