Restaurantes típicos en Nagoya sobreviven gracias a estudiantes extranjeros

Foto amataro.jp

 

Hacen trabajos que los jóvenes japoneses rechazan

Foto amataro.jp
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Historia repetida: los extranjeros hacen trabajos que los japoneses no quieren. Esta vez, en la región de Chubu, se está registrando un significativo aumento de estudiantes extranjeros que laboran a medio tiempo en izakaya (restaurantes / bares típicos japoneses) debido a que muchos jóvenes japoneses no quieren hacerlo para evitar a los clientes ebrios, revela Chunichi Shimbun en un artículo que recoge Japan Times.

Los jóvenes japoneses en busca de empleos a medio tiempo han puesto la puntería en las numerosas y lujosas instalaciones comerciales que están surgiendo cerca de la estación de Nagoya. ¿Resultado? Los izakaya tienen dificultades para encontrar personal japonés, motivo por el cual recurren a los extranjeros, que ahora son tan importantes que estos negocios reconocen que sin ellos no podrían seguir.

Un caso: Amataro, un izakaya situado en un complejo comercial, cuenta entre su personal con 28 estudiantes extranjeros, que representan el 60 % de sus empleados a tiempo parcial.

Ahí trabajan, por ejemplo, un nepalés en la cocina y un vietnamita como mesero.

Más aún: el 90 % de los postulantes a sus trabajos a medio tiempo son extranjeros.

Hirofumi Kokubo, representante de Atom, la compañía que opera la cadena de izakaya, revela que antes solo tenían a uno o dos extranjeros trabajando a tiempo parcial, y que su número ha crecido sustancialmente desde hace uno o dos años.

Kokubo dice que los jóvenes japoneses prefieren trabajar en los restaurantes de lujo de la zona.

Y no necesariamente por la paga. Así lo explica el entrevistado:

 

“La gente tiene la imagen negativa de que tiene que tratar con gente borracha si trabaja en un izakaya, así que nadie responde a nuestras ofertas de trabajo incluso si ofrecemos una alta paga por hora”.

 

La filial de Amataro donde trabajan el vietnamita y el nepalés ha servido como escenario para cursos de capacitación para estudiantes extranjeros en cocina y atención al cliente. Una vez superados los cursos, son enviados a otros locales de la cadena que sufren de escasez de personal.

Por su parte, el operador del sitio web Baitoru Tokai, que publica anuncios para arubaitos en la región de Tokai, afirma que los avisos que solicitan estudiantes extranjeros (o que están dispuestos a aceptarlos) se han multiplicado por 2,5 con respecto al año pasado.

¿Qué tipos de empresas o negocios publican esos anuncios? Principalmente restaurantes (incluyendo a izakaya), supermercados, locales de comida rápida y tiendas de conveniencia.

Como en el caso de Amataro, que no encuentra jóvenes japoneses para sus locales, el operador de Baitoru Tokai explica que los japoneses en busca de empleo prefieren ir a las nuevas instalaciones comerciales que se están abriendo; por ello, la industria de servicios tiene que depender de los extranjeros para compensar la escasez de mano de obra.

Cabe recordar que la ley autoriza a los estudiantes extranjeros a trabajar como máximo 28 horas a la semana. De acuerdo con cifras de 2015, unos 7.000 estudiantes extranjeros trabajan a medio tiempo en la prefectura de Aichi (la tercera cifra más alta de todo Japón). (International Press)

 



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