“Tokio 2020 no es la culminación, es el principio”

Foto wkf.net

 

El kárate será deporte olímpico en 2020

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El español Antonio Espinós, presidente de la Federación Mundial de Kárate (WKF), está convencido de que la inclusión de su deporte en el programa de los Juegos de Tokio 2020 es solo “el principio” de un proceso que debe conducir a “la consolidación” de esta modalidad como deporte olímpico.

“Nos han admitido en los Juegos de Tokio, pero ahora hay que darle sentido. Esto debe ser solo el principio para conseguir lo que creemos que se merece nuestro deporte”, dijo a Efe Espinós, a dos semanas de que el kárate celebre en Linz (Austria) los primeros Mundiales bajo su nueva condición.

“En el Congreso de la WKF previo a los Mundiales, este va a ser mi mensaje a las 191 federaciones nacionales: ahora hay que partirse la cara por conseguir más fondos para el kárate. Ya tienen las armas, les hemos dado el instrumento ideal, que son los Juegos Olímpicos”, comentó Espinós.

“Para mí, lo más importante de ser olímpicos es que las federaciones nacionales podrán trabajar ahora con muchas más posibilidades de éxito. Que me den una sola razón para que las autoridades no aumenten los recursos para el kárate. Somos olímpicos y la llegada de fondos debería notarse ya en 2017”, insistió.

Espinós fue presidente de la Federación Española entre 1984 y 1996 y lo es de la Europea desde 1997 y de la Mundial desde 1998. El 25 de octubre en Linz será reelegido en la presidencia de la WKF como único candidato al cargo.

“Después de 18 años ya no tengo aspiraciones personales, aunque admito que me hace ilusión ser presidente cuando lleguen los Juegos de Tokio. Pero si el objetivo es consolidar la presencia del kárate en los Juegos y convertirlo en un deporte olímpico permanente, creo que ahí sí puedo aportar”, dijo el dirigente.

El kárate, el surf, la escalada deportiva, el ‘skateboard’ y el béisbol/sóftbol fueron los cinco deportes que, a propuesta de Tokio 2020, el COI incluyó el pasado agosto en el programa de los próximos Juegos. Una renovación de amplio alcance que, a juicio de Espinós, no se repetirá en el futuro.

“Dudo de que volvamos a ver la inclusión de golpe de cinco deportes, 18 medallas y casi 500 participantes. Será algo mucho más moderado”, afirmó.

Una de las circunstancias que pueden condicionar el futuro olímpico del kárate después de Tokio es el nombre de la ciudad que resulte elegida sede de los Juegos de 2024, con París, Budapest y Los Ángeles en la carrera.

Si Espinós fuera miembro del COI y pudiera votar la sede, tendría clara su opción.

“París es una gran candidatura y el kárate es un deporte muy importante en Francia, con gran tradición”, afirmó. “Aunque la verdad es que lo mismo podría decir de Hungría. Tengo ciertas dudas con Los Ángeles, pero es que aún no he hablado con ellos, y voy a hacerlo”.

La WKF trabaja ahora en los detalles de su participación en Tokio, entre otros los criterios de clasificación. Se va a disputar una prueba femenina (diez participantes) y otra masculina de kata (10) y tres pesos por sexo (total, 60) de kumite.

“Ahora hay que partirse la cara por conseguir más fondos para el kárate. Ya tienen las armas, les hemos dado el instrumento ideal, que son los Juegos Olímpicos”.

 

“En Linz lo dejaremos preparado para discutirlo luego con el COI: de los 10 que se clasifican por categoría, cuatro lo harán por ránking mundial, tres en un torneo clasificatorio especial y otros tres por cuota continental”, apuntó.

El preolímpico clasificatorio se hará con las tres nuevas categorías olímpicas, porque los Mundiales y el resto de torneos seguirán con los cinco pesos actuales.

El plan, explicó Espinós, es que los dos pesos inferiores, -60 y -67 kilos en hombres y -50 y -55 en mujeres, se fundan en uno, al igual que los dos superiores de -84 y +84 y de -68 y +68, y se mantenga el peso intermedio. De este modo las categorías olímpicas propuestas, a falta de la aprobación definitiva, serían -67, -75 y +75 en hombres y -55, -61 y +61 en mujeres.

En Linz se aprobará igualmente el calendario de la máxima liga mundial, Kárate 1, para 2017. Se divide en cinco torneos de Liga Mundial y cinco de Serie A, y esta segunda categoría tendrá una parada en Toledo si la asamblea así lo ratifica.

En cuanto a los inminentes Mundiales, participarán 120 países entre los que, aseguró Espinós, España tendrá un papel principal.

“España es un país top en el kárate, pero tiene el problema de que cada vez encuentra una mayor competencia de otros países. En Linz creo que España será medalla segura en las cuatro pruebas de kata (masculina y femenina individual y por equipos)”, señaló.

En kumite “será muy complicado por la gran rivalidad, aunque España tiene grandes competidores”.

España acudirá a Linz con 22 deportistas en busca de igualar las siete medallas obtenidas hace dos años en Bremen (Alemania).

Damián Quintero, campeón de la Liga Mundial, y Sandra Sánchez, líder del ránking mundial, son las principales bazas en kata.

El kárate “ha tenido un desarrollo impresionante en España, donde en los años 80 se vivió un ascenso que culminó en 1992 con los Mundiales de Granada”, recordó Espinós. Hay unas 60.000 fichas, aunque llegaron a ser 120.000 en los años noventa. “El kárate lo practica mucha gente sin licencia”, dijo Espinós.

Con la conversión en deporte olímpico, “el incremento de las ayudas del CSD se tiene que notar”, opinó.

“La calidad está ahí, solo faltan más recursos. También tenemos grandes entrenadores, algunos incluso trabajando fuera. No tengo duda de que llegará más dinero y espero que la referencia sean otros deportes olímpicos similares por número de afiliados y de resultados. No creo que nos merezcamos menos”, afirmó.

La FMK, por su parte, maneja un presupuesto anual de un millón y medio de francos suizos (casi un millón de euros).

“Nos basta para nuestro día a día, pero estamos muy limitados en fondos para el desarrollo, pero intentamos apoyar a las federaciones más desfavorecidas y cofinanciar la participación en el Mundial de al menos un deportista. En Linz se beneficiarán de estas ayudas unos veinte países”, explicó Espinós.

La WKF tiene una gran implantación en redes sociales, con 261.000 seguidores en Facebook, 162.000 suscritos al canal de Youtube (un millón de visitas al mes) y más de 100.000 en Instagram.

Entre los retos de ser olímpica, la federación sabe que tendrá que adaptar la política antidopaje a su nueva condición y adelantarse a problemas que ahora no tiene, como su posible inclusión en el mundo de las apuestas ilegales.

Respecto al dopaje y el nuevo papel que el COI busca para la AMA, Espinós dijo que ambos organismos deben “ir de la mano”, pero sin perjudicar a nadie.

“Nunca me ha parecido lógico que la AMA nos imponga requerimientos que graven de forma inaceptable nuestro presupuesto. No se pueden tomar decisiones unilaterales que afecten a terceros sin contar con ellos”, afirmó. (EFE)

 



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